El inicio de la historia de Tambor, S.A. se remonta al año 1950, cuando finalizada la Segunda Guerra Mundial. Los señores José Weinberg y León Speevak iniciaron un negocio de venta de productos usados, entre los que predominaban las llantas de poco uso. Su primer local estuvo ubicado en el Mercado Público de San Felipe. Por su cercanía a un conocido bar de la época, llamado “El Tambor de la Alegría ”, sus primeros dueños decidieron bautizar la sociedad con el nombre que ha perdurado por más de medio siglo.

No pasó mucho tiempo cuando Tambor, S.A. ganó la representación exclusiva en Panamá de las llantas Bridgestone. En la década del 70 construyeron un local, con amplio depósito, ubicado entre Vía Bolívar y Camino Corozal, donde actualmente opera la casa matriz de Tambor, S.A.

En 1979, por razones de su avanzada edad, los señores Weinberg y Speevak vendieron la empresa a un grupo empresarial, entre los que se destacaba el empresario Raúl Hernández. Dicho grupo se encargó de la expansión de la empresa. La primera sucursal del grupo fue la de El Dorado, inaugurada en el año de 1985. A lo largo de 20 años el grupo alcanzó el número de nueve sucursales, incluyendo las de las ciudades de Chorrera, Santiago y Chiriquí, en el interior del país.

El grupo presidido por Hernández reorientó la organización del negocio, sin perder su razón y origen: la distribución de llantas. Las nuevas sucursales pasaron a ser estaciones de servicios automotrices, donde atienden mecánica menor como servicios de mantenimiento, balance y alineamiento, muy necesarios para el buen funcionamiento y seguridad de los vehículos. En 1990 la empresa consigue la representación exclusiva de las llantas Firestone.

En junio de 2005, el grupo representado por Hernández decide vender la empresa al Grupo Corporativo Pérez, propietarios de exitosas empresas como Ricardo Pérez, S.A., representante en Panamá de la marca automotriz Toyota; Econofinanzas; Seguros Centralizados y Petrolera Nacional (gasolineras Accel).

La adquisición ubica al Grupo Corporativo Pérez como líder en el mercado automotriz y negocios relacionados al transporte, conformando así uno de los más sólidos conglomerados económicos del área centroamericana. La visión del grupo es convertirse en la principal cadena de talleres automotrices del país y extender el liderazgo en los negocios que han sabido mantener a través de las distintas generaciones de la familia Pérez.

Teniendo en cuenta que las marcas de automóviles que distribuye Ricardo Pérez acaparan cerca del 35% del total de automóviles que circula en Panamá, la tarea de convertir a Tambor en el principal centro de servicios automotrices será sencilla.

La actual junta directiva del Grupo Corporativo Pérez está conformada por la segunda generación de la familia Pérez Martiniz: Ricardo Pérez Martiniz, Rolando Pérez Martiniz, Leila Pérez Martiniz, Leilani Pérez Martiniz y Marisel Pérez Martiniz.